Felipe VI se corona bajo el síndrome del miedo al pueblo



Declaración de Carmelo Suárez, Secretario General del PCPE


La decisión de prohibir cualquier manifestación en Madrid este próximo día 19 de junio, con ocasión de la usurpación de la jefatura del Estado por parte de Felipe VI de Borbón, no es otra cosa que la expresión del inicio de un período político que se inaugura bajo el síndrome del miedo al pueblo.

El despliegue policial masivo, tanto de fuerzas uniformadas como de servicios secretos, así como la declaración del estado de máxima alerta antiterrorista, tratan de amedrentar a la opinión pública y, especialmente, a aquellos sectores más organizados que, con una u otra posición política, están llamando a la movilización social para expresar el rechazo a esta antidemocrática ceremonia, que busca perpetuar a las clases dominantes en las mismas condiciones de dominación y explotación de la clase obrera y los sectores populares.

Un Jefe del Estado, resultado de la voluntad popular y del poder obrero, no tendría que realizar tal despliegue policial para garantizarse su seguridad. La seguridad de los grandes dirigentes políticos revolucionarios siempre la han garantizado las masas populares, con su respaldo colectivo a quienes asumen responsabilidades superiores como resultado de procesos de cambio social revolucionario.

En plena crisis capitalista, que ha llevado a la miseria y la desesperación a millones de obreros y obreras, las clases dominantes buscan una salida intentado una Segunda Transición, cuyo inicio se escenifica este día 19. Hoy esas clases dominantes sienten cerca el aliento frío de la respuesta social y política de masas. Se sienten aterrorizadas por las debilidades que van socavando la posición hegemónica que hasta ahora habían mantenido.

Hoy la legitimidad de la representación política solo puede surgir de la lucha de la clase obrera, organizada para destruir el brutal sistema de dominación capitalista. El camino que se abre para la clase obrera es el de organizarse con su Partido Comunista para construir el Poder Obrero y la sociedad socialista, sin dejarse engañar por los cantos de sirena que pretenden alejarla de sus objetivos, llamándola hoy a movilizarse por un referéndum para cambiar la forma del Estado dentro del sistema capitalista, al modo de las repúblicas italiana o francesa.

Vivimos en la época de transición del capitalismo al socialismo, la clase obrera no debe confundir el programa político. El capitalismo ya nada puede ofrecer a la clase obrera y a los sectores populares. Las condiciones históricas están dadas para el avance de la lucha obrera contra el capitalismo. En esta situación desde las clases dominantes se lanzarán múltiples maniobras para engañar y distraer al proletariado, y que no siga la senda revolucionaria. Los capitalistas necesitan ganar tiempo para ver de encontrar una salida, por eso la clase obrera debe de luchar sin respiro por sus objetivos, acosando al enemigo en el momento en que tiene mayores dificultades para mantener su credibilidad.

Hoy llamamos a la clase obrera y a los sectores populares a luchar por la defensa de la negociación colectiva, por la nacionalización de la banca y de las grandes empresas privatizadas, a luchar contra el reaccionario proyecto de la ley del aborto, y por la mejora de los salarios, etc. Un programa de acumulación de fuerzas para la derrota del capitalismo, empezando por el ataque contra los grandes monopolios.

Este régimen, que nace hundido en el pánico a la clase obrera y al pueblo, caerá como consecuencia de la lucha consecuente de la clase obrera y los sectores populares, con su Partido Comunista al frente. Por eso llamamos a mantener en pie todas las convocatorias, y que la movilización de las masas ponga claramente de manifiesto el rechazo a las actuales maniobras de la oligarquía para tratar de mantenerse en el poder y aumentar la explotación de la clase obrera. La lucha de las masas organizadas ha de marcar los tiempos políticos de este régimen ilegal y dictatorial, que nace sin el pueblo y contra el pueblo.

17 de junio de 2014


LA CANDIDATURA DEL PCPE, la única candidatura comunista


Cuando entre los candidatos del sistema apenas es posible distinguir la hipocresía y la mentira de la ignorancia y la mediocridad, cobra más valor que nunca el bagaje político que ofrece al electorado una candidatura como la que presenta el PCPE.
56 militantes comunistas. Hombres y mujeres con un alto compromiso de lucha política y social. Estudiantes, jubilados, profesionales, trabajadores y trabajadoras en paro o en activo…unidos por el denominador común de la rebeldía consciente que otorga tener criterio propio y conocimiento para enfrentar esta sociedad de explotación y miseria.
Profesionales de la Revolución que no viven de la política, ni sienten la necesidad de hacerlo como todos aquellos que sólo conciben su participación en política como un medio de vida por el que ganar mucho y trabajar poco.
La nuestra es una candidatura que acumula millones de horas en la calle, luchando codo con codo con la clase obrera en piquetes, gritando en manifestaciones, organizando mítines, generando estructuras de unidad obrera, enfrentando a la patronal y a sus fuerzas represivas, agitando con octavillas y pasando frío y calor mientras pone carteles y pancartas en nuestros pueblos y ciudades. Somos sindicalistas, activistas de la solidaridad internacionalista, de la lucha feminista por la liberación de la mujer trabajadora, del movimiento por la Paz, de la lucha estudiantil y juvenil en general y de la lucha vecinal; todos nosotros y nosotras, militantes comunistas volcados en la tarea de organizar y movilizar a la clase obrera y a los sectores populares en contra del capitalismo opresor y en pro del poder obrero y el Socialismo.
Por eso nuestro lema no llama a confusión: Por la salida del €, la UE y la OTAN. Todo para la clase obrera. Nuestra campaña no es una más entre las que desarrollarán las decenas de candidaturas que diluyen todos los contornos políticos en una única propuesta y se presentan con la única receta de más Europa.
No, no es eso lo que necesitan los trabajadores y trabajadoras de este país. Ya basta de políticos burgueses (de derechas, de centro, de izquierdas o nacionalistas), que se aprovechan de la indiferencia de un electorado que apenas es consciente ni de su propia desolación, para seguir consolidando las bases institucionales del poder de los monopolios con mentiras y falsas esperanzas. No queremos más desengaños con nuevos gobiernos que, como en el caso de Hollande en Francia o del gobierno de coalición PSOE/IU en Andalucía, pronto se evidencian aplicando recortes y privatizando servicios públicos igual que los gobiernos del PP.
Si el capitalismo no permite matices en el desarrollo de sus políticas antiobreras y antipopulares, nosotros/as tampoco las contemplamos y por eso nuestra propuesta de futuro es muy sencilla: Luchamos por el Socialismo porque lo queremos todo para la clase obrera.
Nuestra candidatura:
Carmelo Suárez, Marina Quintillán, Blanca Rivas, Fernando Ferraz, Ástor García, Gloria Fernández, Emma Esplà, Ferràn Nieto, Raúl Martínez, Lola Jiménez, Marina Gómez, Antonio Zurera, Teresa Pantoja, Elena García, Carlos Arribas, Miguel Guerrero, Julio Díaz, Miguel Ángel Galindo, Francisca Carmen Sánchez, Ana María Turrero, José Ivan Fernández, Alfonso Sastre, Iluminada Ordóñez, Juan Rafael Lorenzo, Ester Cubero, Saul Fernández, Pedro Antonio Lorenzo, Juan Luis García Córdoba, Vanesa García, Josefa Albiach, Doménec Merino, Yolanda Gómez, Sonia Iruela, Francisco José Ferrer, Antonio Pérez, Tatiana Delgado, Alejandra Gutiérrez, Julio Mínguez, Alexis Dorta, Eloy Baro, Enrique Margalef, Gloria Marrugat, María Isabel Requena, Quim Boix, Juan José Sánchez, Sergio Saenz, Ana Escauriaza, Inés Martín, José Ángel Sáenz, Adrián Bertol, Francisco Leonardo Aneiros, Juan Manuel Fernández, Manuel Picón y Alicia Crevillén.

http://unidadylucha.es/index.php/internacional/873-la-candidatura-del-pcpe

Las drogas no son ni elección libre, ni derecho

KEVIN ÁLVAREZ* 
Las drogas son usadas por la clase dominante para inutilizar a la juventud obrera y como fuente de beneficio. Rechazamos a los defensores de la legalización de las drogas que se amparan en la libertad individual. Nosotros sostenemos que no hay mayor autoridad que la ejercida por las drogas, tanto sobre la razón como sobre el organismo del ser humano.
La Juventud Comunista no puede pasar por alto una sola de las muchas y muy variadas formas de dominación a la que se ven sometidos los jóvenes de extracción obrera y popular, formas que en el actual contexto de creciente agudización de los efectos de la crisis que recaen sobre estos, tienden a agravarse o corren el riesgo de hacerlo.
Los métodos que utiliza o que auspicia la burguesía para someter a la juventud van desde los más evidentes y agresivos, como la extrema precarización del empleo juvenil que les convierte en mano de obra a muy bajo coste, a los más sutiles y aparentemente inofensivos. El incremento del consumo de sustancias psicotrópicas o de otras legales como el alcohol en eventos lúdicos forma parte de estos últimos. Pero aunque en España se han endurecido las sanciones por posesión de drogas con la llamada Ley de Seguridad Ciudadana, entendemos que es oportuno abrir el debate acerca de la legalización de las drogas bajo el capitalismo.
Cada vez están siendo más frecuentes las noticias que nos llegan de que en algún lugar del mundo se ha despenalizado la venta o normalizado el autocultivo y consumo de sustancias como la marihuana. Quizá el caso más paradigmático sea el de Uruguay, donde el presidente José Mujica sorprendió con un proyecto de ley que abriría el 2014 legalizando la producción y venta de esta planta, convirtiendo al país latinoamericano en el primer estado del mundo que ha legalizado la marihuana a nivel estatal. Aunque para muchos pueda parecer ésta una medida propia de un estado de carácter progresista, lo cierto es que la noticia no ha tardado en seducir a gobiernos como el de Reino Unido, concretamente al ministro del Interior británico Norman Baker, quien mantuvo recientemente una videoconferencia con el prosecretario de la Presidencia uruguaya para solicitar información sobre el impacto de esta ley.
Por otra parte, el poderoso negocio mundial de cultivo, creación y comercialización de drogas (pese a su ilegalidad) demuestra cómo el estar penalizado en una norma legal no es obstáculo suficiente para continuar este lucrativo negocio y cómo incluso es beneficioso mantener las drogas al margen de la legalidad, ya que el beneficio económico que puede obtenerse es mayor.
En este sentido, también podemos encontrar casos a menor escala nada menos que en los Estados Unidos, concretamente en el Estado de Colorado, donde desde el 1 de enero es legal comercializar con cannabis bajo un impuesto establecido del 25% y un límite de hasta seis plantas cultivadas por persona. También está previsto que una ley similar entre en vigor en Washington en los próximos meses.
Resulta curioso, además, que la Organización de Estados Americanos (OEA), alianza en la que se reúnen todos los países del continente americano salvo Cuba, publicara en 2012 un informe en el que se planteaba la legalización eventual de la planta como un método para luchar contra las redes del narcotráfico. Igualmente, un año antes era la Comisión Global de Políticas sobre Drogas (IDPC), una red de ONG formada por ex presidentes de distintos países del mundo y con miembros destacados como Javier Solana o el escritor Mario Vargas Llosa, la que elaboraba un informe en el que se apostaba por la reducción de las políticas prohibicionistas, así como la descriminalización de los consumidores.
¿Pero qué intenciones hay tras estos intentos de normalizar el consumo y la venta de drogas blandas en la actual crisis capitalista? Quizá convenga volver a echar la vista atrás tan solo un par de años, cuando el entonces gobierno tripartito griego aprobó un proyecto de ley con el que se pretendía despenalizar el consumo y el comercio de drogas. Ante esta medida, la Juventud Comunista de Grecia (KNE) lideró una multitudinaria manifestación en pleno centro de Atenas, para condenar lo que entendieron como una ley completamente irracional. "Los que nos están privando del derecho al trabajo, a la sanidad, a la educación, están ahora preocupados por nuestro derecho a hacernos daño a nosotros mismos", declararon.
La postura de las juventudes del KKE suscitó no pocas críticas por parte de quienes se autoproclaman defensores de la libertad individual, y por tanto encuentran en ella signos de autoritarismo. Nosotros sostenemos que no hay mayor autoridad que la ejercida por las drogas, tanto sobre la razón como sobre el organismo del ser humano.
Concebimos la droga como un elemento alienante y sabemos que históricamente ha sido y es utilizada para anular a la clase obrera y especialmente a sus sectores más críticos, precisamente en las épocas de mayor estallido social, desde la Euskadi de la reconversión industrial hasta la Irlanda del norte en los llamados "años del plomo", pasando por los rincones más castigados por la pobreza en América latina. Así mismo, afirmamos que, penalizada o despenalizada, la droga solamente sirve para beneficiar a los estados burgueses a costa de la clase trabajadora y los más perjudicados por la crisis.

*Kevin Álvarez es miembro del Comité de Redacción de Tinta Roja.
http://www.tintaroja.es/opinion/266-las-drogas-no-son-ni-eleccion-libre-ni-derecho

Actualidad en Isla


Operarios en labores de sangrado previas al despiece.  
En Isla, pese a la creciente escalada de fenómenos adversos y por consiguiente el mal tiempo, hace ya varias lunas que los hidroaviones extranjeros consiguen amerizar con éxito en la bahía de La Baja, cerca de Villa Dunas. Cientos de ellos llenan los hostales y posadas atraídos por la insular gastronomía.


El desarrollo de la industria cárnica local, pionera en el aprovechamiento integral de cadáveres humanos para la alimentación, pasó en su momento de ser vital para el auto abastecimiento a constituir el motor de la economía de Isla al sustituir el sol y la playa como atractivo reclamo de visitantes foráneos.
El aumento exponencial de la demanda se resolvió en un primer momento con la autorización al matadero local para sacrificar a todo individuo adulto incapacitado para el trabajo, con agotadas facultades reproductivas o condenados por alterar el orden establecido. Además es aprovechado todo el material humano transeúnte que pierda el último vuelo de los martes o se quede sin recursos económicos para costear la estancia en Isla. Estas medidas implementadas por la Sociedad Mixta vienen aportando buenos resultados, toda vez que los desarrollos tecnológicos han permitido optimizar con extrema eficiencia la transformación de los cadáveres en Derivado Proteico Humano de altísima calidad, con costes muy reducidos tanto en la obtención de la materia prima como en su transformación y mercadeo.

Lo que otrora hubiese constituido causa de alegría hoy es motivo de pesadumbre entre los regentes gubernativos y los agentes más destacados del tejido emprendedor de Isla. Hace algunas lunas que los visitantes comienzan a superar a los residentes en número, lo que esta ocasionando desajuste considerables en la prestación de servicios dada la escasez de manos productivas.
Por cada gourmet que recala en busca de posada y fonda en este paradisiaco peñasco atlántico, son necesarias al menos dos manos, una que condimente, hornee y emplate el DPH. Unas veces con mojo hervido y papas lustradas con plasma deshidratado, otras con reducción de sudor a las gruesas yerbas del subtrópico. Otra mano debe servirlo en refinada loza importada del viejo mundo por Don Liberato, la jugosa proteína requiere siempre de manos que le proporcionen valor de uso. Escasean en Isla manos que transformen la materia prima, escasean manos que mercadeen y escasean las que airean sábanas y colchones.
Otro de los desajustes detectados consiste en las instalaciones de hospedaje. Vetustas casonas construidas antes del mal tiempo se muestran poco adecuadas a estos nuevos tiempos, sobran piscinas y soláriums y faltan fogones y comedores. Los aposentos desconchados, las cañerías obstruidas y el mobiliario desvencijado restan valor al producto y ponen en grave riesgo la principal industria de Isla.
Por cada huésped se necesita una cama bien equipada, en posada mejor estrellada. Hacen falta posadas que cumplan los requisitos de calidad fijados en los acuerdos internacionales sobre alojamiento y confortabilidad para personas de bien y familiares cercanos.

Preocupa que la demanda de servicios no pueda ser debidamente atendida dado el escaso volumen de manos, muy menguado tras la reconversión productiva promovida cuando comenzó el mal tiempo. Alarma el estado de las infraestructuras y el mantenimiento de las mismas. No obstante lo que realmente es comidilla diaria en el Casino son los escasos recursos económicos del estado para hacer frente a la resolución de estos problemas.
-¡Vamos a ver como hacemos frente a lo que se nos avecina! Masculla el orondo presidente del equipo de fútbol. Yo puedo hacerme cargo de la seguridad, pero es necesario flexibilizar el mercado laboral y permitir que los cocineros monten guardia en las garitas mientras se hace el puchero.
-Lo que hace falta es adelgazar el estado. ¿Qué necesidad hay de que un cocinero sepa leer? ¿Que una camarera conozca el pensamiento de Aristoteles? Preguntas que son sentencias en boca de Don Eutanacio.

Los tertulianos defienden que cada habitante superviviente de Isla aporte algo más que sus manos en horario tradicional y realice un aporte doble de fuerzas, detrayéndolo del tiempo destinado a la holgazanería y a las actividades reproductivas. Excluyendo, por supuesto, aquellos que demuestren capacidad emprendedora en linea con los estándares marcados por las buenas costumbres y conspicuos conocedores de la Ley del Valor.
En el casino, las damas en corrillo plantean imponer la obligatoriedad de la lugareñas a ser fecundadas en tiempo de trabajo por quien así lo desee, excluyéndose en este caso a todo aquel que tenga encomendada labores productivas o de la escala comercial. ¡No es cuestión de malgastar energías ni tiempo! Espeta jubilosa Doña Liberata, Mientras otra dama, procuradora en palacio, comenta por la bajo lo mal dotado que anda últimamente el servicio.
Para la regeneración de la planta alojativa se hace necesaria la confiscación de bienes raíces de todo aquel que no posea de forma directa medios de producción y/o capacidad de acumular riqueza, propone el presbítero de la catedral.
Pocos apuestan, en la alta sociedad de Isla, por continuar con el modelo, los más por innovar. Se plantea la perentoriedad de que se permita materializar la RIC en el vecino continente, esto permitiría reproducir capital de forma efectiva. Por otra parte, a decir de los expertos, el continente es una fuente inagotable de materia prima para el DHP y de manos para la cadena productiva.

Molesta en el seno de los mas granado de la sociedad la insistencia de Don Presa en hacer públicas sus intenciones de dedicarse al negocio de los carburantes sin contar con ellos y asociándose con extranjeros. ¡Faltaría más! ¡Aquí o follamos todos o la puta al pozo! Gritan por los rincones Faycanes y Menceyes mientras amenazan con ejercer su derecho a independizase y asociarse libremente con el Reino del Más Allá.

La miseria en que viven numerosos lugareños 
los empuja a la caza furtiva.
Mientras esto sucede en los salones, el populacho de Isla es arengado por una élite de oportunos reformistas que proponen innumerables recetas para modificar la elaboración de DHP. Las que mayor aceptación van teniendo son las encaminadas a reducir el dolor en los sacrificios del matadero, la dosis básica de subsistencia para lugareños a cargo del estado, y la creación de un banco público que no compita con los bolsistas y financieros de buena familia.

No se vive mal en Isla, peor lo pasaron los niños del Biafra y ahora se bañan en petróleo.

PS.: Ver Crisis en Isla

La indisciplina como disciplina a un pueblo


La filtración aparecida en el diario El País de un documento reservado firmado por el Teniente General Fernández Asensio, quien actualmente ocupa la Segunda Jefatura de Estado Mayor del Ejército (JEME), hace públicas las políticas reaccionarias que de un tiempo a esta parte aplica la cúpula militar contra aquellos miembros de las Fuerzas Armadas que intentan realizar honestamente su cometido cuando, como nos enseñará Martí, estas personas concluyen que Patria es Humanidad y no la OTAN, el Euroejército y la defensa de los intereses de los monopolio.

El documento al que antes hago mención y que supone en la práctica un encogimiento de los derechos básicos del soldado y marinero, ya de por sí bastante limitados en comparación con los civiles por la propia lógica interna de la disciplina vertical que impera dentro del cuerpo castrense y represivo del Estado imperialista español, al igual que tantas otras cosas se intenta camuflar bajo un manto de hipotético temor hacia ciertos sujetos salafistas o extremistas que pudieran formar parte de diversas unidades, en concreto -se dice- de aquellos puestos de trabajo de acceso a información sensible que deban acreditar la habilitación de seguridad, es decir, armerías, polvorines, planas mayores, oficinas por donde pasa material clasificado, etc.

Aunque no lo especifique, a ojos vistas tiende el Estado Mayor de la Defensa (Defensa del Poder de la oligarquía) a extremar la vigilancia particularmente entre la tropa, marinería y suboficialidad, máxime si resulta que la inmensa mayoría de personas que integran estas dos escalas son de extracción obrera y popular, y esto es, en el sentir de la clase dominante, un verdadero peligro para sus intereses, ya que, previendo ésta un estallido social, la base de su máquina bélica podría sufrir un entumecimiento repentino si se le obligara a aplastar a sangre y fuego cualquier insurrección en la que participen sus familiares, hermanos y hermanas, compatriotas a los que capitalismo les niega un proyecto decente de vida.

Es un hecho evidente que con el actual sistema económico en España jamás recuperarán las masas trabajadoras aquel relativo confort del que disfrutaron algunos durante el periodo expansivo del capitalismo español previo al estallido de la crisis. Ese espejismo de “estado del bienestar” que nos cegó durante unos pocos años sólo sirvió como pretexto para que aceptáramos la concertación social necesaria que permitiese al capital reproducirse sin ninguna traba, con el consiguiente amaneramiento de ideas, falsas ilusiones y despropósitos que han ido sembrando los reformistas entre el pueblo trabajador.

Hoy España se desgaja en un sentido de lucha de clases y por tanto pierde fuelle la hegemonía cultural burguesa nacida durante la Transición, válvula esencial de desquite para adormecer al pueblo privándolo de su fe revolucionaria y del ansia constante de conquistas sociales.

La crisis vuelve las sayas del sistema y nos muestra sus carnes putrefactas: el paro forzoso, los desahucios, la miseria, la emigración, las guerras de expolio a otros pueblos, la violencia, los sueldos paupérrimos... Por todo esto, acatando estrictamente las órdenes de la OTAN y temiendo una respuesta organizada del pueblo, el JEME, en un claro viraje hacia el autoritarismo, paralelo a otras leyes represivas civiles que intentan legitimar la pérdida de formalismos democrático-burgueses como el nuevo anteproyecto de Ley de Seguridad Ciudadana, ha dado instrucciones a los jefes de unidad para que arbitrariamente persigan y aparten a todo subordinado sospechoso de estar en contacto o simpatizar con elementos considerados subversivos por la burguesía dominante y sus gobiernos -sindicatos o partidos adscritos a la lucha obrera u otros movimientos sociales de las fuerzas democráticas-.

Ante la pregunta que deben formularse los militares perseguidos, seguro que les contestarían de buen grado las incontables enseñanzas históricas del capitán Galán, el 5º Regimiento o la UMRA (Unión Militar Republicana Antifascista). ¡Que marchen con toda la prudencia del mundo más sin demora hacia la consecución de la República Socialista junto al pueblo que les ha parido, la clase obrera y su partido comunista!

Santiago Ibero

Sin patriarcado para no morir. Sin capitalismo para vivir

El 25 de noviembre de 1960 las luchadoras hermanas Maribal son asesinadas por el dictador Leónidas Trujillo en República Dominicana y en su recuerdo se propone esta fecha como El Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.

Este hecho, es un ejemplo claro, de que la violencia contra la mujer se produce desde muchos ámbitos y no sólo en forma de violencia física.
El patriarcado, nace y se estructura desde la idea de la división sexual del trabajo y la inferioridad de la mujer, y “per se” necesita de la fuerza y la violencia para imponerse y poder mantenerse.

Patriarcado y capitalismo, aliados estratégicos, han flexibilizado y adecuado sus planteamientos para ir adaptándose a las necesidades del momento histórico, para garantizarse su supervivencia. Han hecho un pacto “interclasista” que tiene un interés común: el sojuzgamiento de la mujer, su control social y la apropiación del cuerpo de las mujeres como propiedad privada. De dicha alianza obtienen ventajas concretas y les es de mucha utilidad para sobrevivir y mantener el status quo.

La crisis estructural del sistema capitalista en la que nos encontramos inmersos desde 2007 ha tenido y tiene como consecuencia directa la sobreexplotación de la fuerza de trabajo, porque, como sabemos, no existe otro elemento flexible en la acumulación capitalista. Por ello, sobre la fuerza de trabajo hinca el diente el capital para hacer retroceder todos sus derechos, adquiridos en históricas luchas, y reducir así su precio como estrategia fundamental, aunque no única, que garantice el mantenimiento de una tasa de beneficio, de ahí el ataque directo a los convenios colectivos y también, la necesidad de que los distintos gobiernos europeos de implementar reformas laborales donde estos derechos quedan prácticamente anulados.

En el caso de la mujer trabajadora se hace mucho más evidente esta sobreexplotación pues, las mujeres, en muchas ocasiones, somos relegadas a trabajos precarios y a tiempo parcial, o trabajos en los que ni siquiera llegamos a estar contratadas, como el trabajo doméstico o los agrícolas, y por supuesto, el número de mujeres que accede a cargos directivos o con poder de decisión sigue estando muy por debajo del de los hombres aun cuando hoy en día hay más mujeres matriculadas en la universidad que hombres.

En la U.E la mujer sigue siendo explotada en el aspecto laboral y/o económico y sigue en el ostracismo machista por las políticas sociales que sus Estados desarrollan o mejor dicho, que no desarrollan, pues los cuidados de la infancia, de personas enfermas, ancianas o dependientes, se presta gratuitamente como " cosa natural" en el ámbito doméstico, fuera de servicios públicos gratuitos. Quienes no puedan pagar guarderías, cuidados y atención médica y sanitaria, la inmensa mayoría del pueblo trabajador, tendrán que cubrir esas necesidades básicas con el trabajo invisibilizado de las mujeres. Del mismo modo, en el ámbito laboral existe una discriminación hacia la mujer en todos los países de la U.E., en los que la mujer trabajadora sufre una mayor tasa de explotación que el proletariado masculino.

Las trabajadoras se concentran principalmente en el sector de los servicios y en el sector público, con una elevada tasa de trabajo a tiempo parcial, lo que utilizan las empresas para aumentar la flexibilidad y ajustar la masa salarial en función de la demanda.

El trabajo a tiempo parcial afecta principalmente a las mujeres mayores de 55 años y a las menores de 25 años, lo que evidencia que en ningún caso busca la conciliación y conlleva en la mayoría de los casos la intensificación del ritmo de trabajo, infracotización de cara a la jubilación y una seria limitación a la hora de acceder a los subsidios por desempleo.

Las diferencias salariales asociadas al género persisten en todos los países de la U.E, y de las más de 26 millones de personas desempleadas, la tasa de paro masculino alcanza el 11,7% en la zona euro, el desempleo femenino subió hasta el 11,8%.

Por otro lado, también el capitalismo, es un sistema extremadamente violento, como el patriarcado, en el que la violencia contra los trabajadores y trabajadoras se ejerce desde el estado, las empresas, los medios de comunicación, los cuerpos represivos, la industria cultural... A esto, en el caso de las mujeres trabajadoras, se une la violencia ejercida cotidianamente por hombres (parientes, parejas, exparejas, preparejas?) a los que el Patriarcado ha colocado en supremacía social, sexual, jurídica, económica, política, ideológica..., que legitima el despotismo, autoritarismo machista y trato cruel, en todas las esferas: familiar, laboral, educativa, institucional y feminicida, lo que convierte la vida de la mujeres trabajadoras en un acumulado de explotación, desigualdad, opresión y exclusión social.

Es deber de las organizaciones revolucionarias plantear la organización de las mujeres y de la clase, con una política de género en lucha frontal con el sistema patriarcal, y de su aliado el capitalismo. Es el camino que aspiramos a transitar.

Desde el PCPE contamos con un programa específico:

Reivindicación del principio de “a igual trabajo, igual salario” e imposición de éste por todos los mecanismos legales necesarios en el ámbito de las relaciones laborales.

Reorganización de la jornada laboral y flexibilidad en los horarios tanto para hombres como para mujeres con el fin de garantizar el reparto igualitario de las tareas domésticas y las responsabilidades familiares.

Reconocimiento, valorización y cuantificación del trabajo doméstico, reproductivo, afectivo y asistencial.

Reorganización social del trabajo asalariado partiendo del derecho al trabajo para todas las personas, caracterizado como una actividad humana parcial, no unidimensional, con reducción de la jornada laboral y adaptación de los turnos y calendarios a las responsabilidades familiares para hombres y mujeres.

Creación de recursos públicos basados en la colectivización de actividades cotidianas básicas que hagan posible la conciliación de la vida laboral y familiar en condiciones reales (red de guarderías públicas, comedores municipales, espacios públicos lúdicos para adolescentes?).

Crear medidas preventivas de la violencia de género para trabajar desde ámbitos tan diversos como la educación, las organizaciones vecinales u otros colectivos sociales.

Confrontar abiertamente con el discurso de la Iglesia Católica y otras confesiones que legitiman la sumisión de las mujeres y amparan de este modo las distintas expresiones de la violencia contra ellas.

Reparto de todo el trabajo socialmente necesario, incluido el familiar, entre hombres y mujeres en términos de igualdad.

La única salida pasa por tomar conciencia de la situación y organizarse para defenderse conjuntamente de éstos ataques a la clase trabajadora y las clases populares. Además de trabajar para construir las bases para una nueva sociedad. Por la construcción de un FRENTE OBRERO Y POPULAR POR EL SOCIALISMO.

Sonia Iruela
http://www.unidadylucha.es/index.php/mujer/405-sin-patriarcado-para-no-morir-sin-capitalismo-para-vivir

Contribución del PCPE al 15 Encuentro internacional de Partidos Comunistas y Obreros



El capitalismo en crisis golpea brutalmente a la clase obrera y a los sectores populares.
Texto presentado por el camarada Carmelo Suárez, Secretario General del PCPE, ante el plenario del Encuentro Internacional que se celebra durante este fin de semana en Lisboa.

Estimados camaradas, en primer lugar quiero agradecer al PC Portugués la organización de este 15 Encuentro Internacional. Al mismo tiempo, saludo fraternalmente a todos los partidos presentes y envío un caluroso abrazo internacionalista y proletario a todos los que no han podido estar en esta edición del Encuentro Internacional.
Quiero comenzar mi intervención señalando dos elementos en los que creo que todos y cada uno de los partidos presentes estamos de acuerdo: el capitalismo se halla en una profundísima crisis que no tiene visos de superarse, mientras que los capitalistas intentan remontar su tasa de beneficio mediante el incremento de los niveles de explotación sobre la clase obrera.
Hablamos continuamente del recorte de derechos sociales y laborales, de cómo los servicios públicos se ven amenazados por el capital monopolista que pretende obtener así nuevos espacios para la reproducción pero, en lo concreto ¿esto qué significa? ¿en qué situación se halla la clase obrera en nuestros países y qué reflejo tiene esto en la política de nuestros Partidos?
En España las condiciones de vida y trabajo de la clase obrera han empeorado brutalmente desde el estallido de la crisis, como consecuencia de la aplicación sistemática y acelerada de las políticas de ajuste que aplican los distintos gobiernos en beneficio, fundamentalmente, del gran capital monopolista. Estas políticas, que no son otra cosa que la expresión más brutal y directa de las que, hasta el año 2008, ya venían anunciando y aplicando los distintos organismos de gestión capitalista europeos y españoles, tienen una traducción muy directa y muy concreta en la vida de nuestra clase y de los sectores populares.
Como consecuencia de la destrucción de fuerzas productivas, el paro ha crecido exponencialmente, alcanzando los seis millones según las cifras oficiales. Esto ha tenido efecto no sólo en el incremento de los índices de pobreza, sino también en el número de desahucios, en el constante incremento de familias que no tienen prácticamente ningún ingreso para llegar a fin de mes o en el crecimiento de los índices de malnutrición infantil, por citar sólo algunos ejemplos. La desesperación ante la imposibilidad de alimentar a los hijos ha llevado ya a varias personas al suicidio. La ofensiva del capital se traduce con claridad en hambre, miseria, gente sin hogar y muerte.
Por otra parte, los trabajadores y trabajadoras que mantienen el puesto de trabajo, se ven sometidos a un niveles de terrorismo patronal desconocidos en los últimos años: el miedo real a perder la única fuente de ingresos de la que, en muchos casos, dependen familias enteras, conlleva la aceptación de las cada vez más esclavizantes condiciones laborales previstas en las sucesivas reformas laborales aprobadas por los gobiernos del Partido Socialista y el Partido Popular. La generalización del despido colectivo deja en la práctica sin derechos a amplios sectores de la clase obrera, al mismo tiempo que los derechos sindicales están en franco retroceso, todo ello ante la incapacidad de las cúpulas sindicales para plantear una lucha orientada directamente a su recuperación. La patronal tiene en la práctica la capacidad para vulnerar cualquier legislación laboral, puesto que es más barato que nunca despedir a los trabajadores y trabajadoras y no existen consecuencias legales de ningún tipo cuando eso ocurre. La ofensiva del capital se traduce con claridad en que nuestros derechos son papel mojado en manos de los capitalistas.
Las condiciones de seguridad en el trabajo empeoran, a pesar de los discursos oficiales. Muy recientemente, 6 mineros fallecieron en el norte de España en el peor accidente en los últimos veinte años en ese sector. Fue un accidente que se pudo haber evitado, había informaciones que revelaban días antes el peligro de escapes de gas, lo que causó finalmente la muerte de estos compañeros. ¿Habrá quien pague por ello? Lo dudamos. Pero sí hay quien paga con su vida para que el patrón siga obteniendo beneficios, no sólo en ese sector, sino en todo el resto de sectores de la producción donde cada vez lamentamos accidentes más graves. La ofensiva del capital se traduce con claridad en que nuestras vidas valen poco frente a la obtención de más beneficios.
Se habla mucho de los servicios públicos, pero su recorte y su privatización están suponiendo, por ejemplo, que esté muriendo gente a la puerta de los hospitales o que los tratamientos que hasta hace poco eran gratuitos o poco costosos para los enfermos, hoy sean cada vez más difíciles de obtener por las familias trabajadoras, o que plantas enteras de hospitales se hallen cerradas mientras se incrementan las listas de espera, obligando a quien puede pagar a acudir al sector privado. No son palabras, son hechos concretos que demuestran que la ofensiva del capital se traduce con claridad en que los servicios públicos se destruyen hasta convertirse en meras comparsas asistenciales de sistemas privados dominados por el gran capital.
La sociedad española está cada vez más polarizada. Y en el mundo eso también se ve. Cada vez es más evidente la brecha que separa a ricos y pobres, a burgueses y proletarios, y cada vez queda menor espacio para los pequeños propietarios, que se proletarizan a marchas forzadas por mucho que la ofensiva ideológica, al menos en España, se centre en pretender fomentar el espíritu emprendedor entre nuestros jóvenes.
En este clima, hay quien nos dice que los graves problemas que ahogan a la clase obrera y los sectores populares se resuelven con más democracia. SÓLO por más democracia. Ante una agudización brutal de las contradicciones en todos los campos, luchemos por más democracia, dicen. Claro que los comunistas tenemos que luchar por no perder derechos democráticos, es parte consustancial de nuestra lucha general contra el capitalismo, pero hablar de democracia en abstracto, sin vincularla a la cuestión de la propiedad de los medios de producción y de la clase en el poder lleva a que la clase obrera se vea atrapada en las normas y pactos de la democracia burguesa, donde los derechos son papel mojado para el capital cuando está en juego su tasa de beneficios.
Otros nos dicen que luchemos por mantener el Estado del Bienestar. Es decir, nos dicen que luchemos por un capitalismo más humano, menos agresivo. ¿Tanto daño puede hacer la participación en el juego parlamentario que lleva a algunos partidos comunistas a olvidar el horizonte del Socialismo? ¿No es quizás hora de reconocer que nuestro movimiento ha estado demasiados años paralizado por la excesiva importancia dada a la lucha parlamentaria en detrimento de la lucha de masas?
Otros nos dicen que pactemos con la burguesía nacional. ¿Qué burguesía nacional tiene hoy un papel progresista que jugar en el capitalismo imperialista? ¿Qué burguesía nacional es hoy de carácter nítidamente antimonopolista y qué burguesía nacional no está hoy jugando a ser monopolista?
Camaradas, las luchas parciales, las luchas de resistencia, no son un objetivo, son un medio y únicamente podemos entenderlas como tales. Son un medio para el desarrollo de la capacidad de lucha, pero no debemos caer en el error de absolutizarlas y que nos hagan perder el horizonte de la lucha por el derrocamiento del poder burgués y la construcción del Socialismo, que es el objetivo declarado de los comunistas. En esas luchas, enmarcadas en la lucha general por el Socialismo, tendremos que saber bien quiénes son nuestros aliados, que no son cualquiera, sino las capas que objetivamente se ven hoy amenazadas por el dominio del capital monopolista: la clase obrera, junto con los pequeños propietarios y los campesinos pobres debe forjar la alianza que llevará al derrocamiento del poder burgués.

Muchas gracias.

Discurso de Giorgos Marinos, miembro del Buró Político del Comité Central del KKE, en el 15º Encuentro Internacional de Partidos Comunistas y Obreros en Lisboa


...El camino parlamentario, que ha sido ensalzado históricamente por las fuerzas oportunistas, es uno de los factores más significativos de la asimilación de los Partidos Comunistas fuertes, de disminución de las exigencias de los trabajadores.

... La lucha de clases tiene sus propias leyes que se basan en la contradicción entre capital y trabajo, que tiene un carácter universal y se refiere a todos los Estados capitalistas. La lucha de clases no se limita al desarrollo de luchas para determinar las condiciones de venta de la fuerza de trabajo; se determina por la cuestión de la abolición de la explotación capitalista, de la lucha por la conquista del poder.

...Abordar el socialismo simplemente como una posición declarada causa un gran daño. Subestima el propio objetivo estratégico, el objetivo que determina la táctica, la postura general de los Partidos Comunistas, el trabajo en el movimiento obrero y popular, la política de alianzas. ]



Estimados camaradas:
Agradecemos al Partido Comunista Portugués por la hospitalidad y saludamos a los representantes de los Partidos Comunistas que asisten el 15º Encuentro Internacional de Partidos Comunistas y Obreros.
El KKE rinde homenaje al comunista Álvaro Cunhal, Secretario General del Partido Comunista Portugués, figura destacada del movimiento comunista con motivo del 100 aniversario de su nacimiento.
Álvaro Cunhal dedicó su vida a la lucha por los intereses de su clase, por la causa del socialismo; fue firme defensor del principio del internacionalismo proletario.
Las luchas de esta generación de comunistas son una inspiración para que continuemos nuestra lucha más decisivamente para llevar a cabo las tareas que tenemos, por el derrocamiento del sistema capitalista anticuado.
Estimados camaradas:
Los acontecimientos que estamos experimentando confirman la evaluación de que el capitalismo se pone continuamente más reaccionario y peligroso, da lugar a las crisis y las guerras. Condena a millones de trabajadores al desempleo, a la pobreza, no puede satisfacer las necesidades populares ampliadas.
Esta situación se manifiesta en todo el mundo y el Movimiento Comunista está obligado a hacer el mayor esfuerzo posible para su lucha ideológica, política y de masas independiente, para adquirir una estrategia revolucionaria unificada.
Consideramos que, precisamente, este asunto debe tener la debida posición en todas las discusiones de los Partidos Comunistas en combinación con la actividad coordinada sobre los problemas populares en conflicto con las fuerzas del capital.
Es necesario que el Movimiento Comunista responda a la cuestión básica, es decir con qué estrategia conseguirá una base sólida y podrá expresar lo mejor posible los intereses de la clase obrera, de los sectores populares en línea de conflicto con la barbarie capitalista; entendiendo el socialismo no como un objetivo del futuro lejano, sino como una cuestión de la actividad cotidiana ya que su actualidad se hace evidente en los problemas que sufren los pueblos.
Desde este punto de vista, queremos centrar nuestra atención en asuntos sobre los cuales se expresan diferentes opiniones, desacuerdos en el movimiento comunista, teniendo en cuenta que la posición que sostiene que podemos proceder “en base a lo acordado” lleva a una complacencia, no permite un estudio más profundo de las debilidades ni que se tomen medidas para tratar asuntos de importancia estratégica, necesarias para el reagrupamiento de los partidos comunistas, para que puedan cumplir con su papel como vanguardia de la clase obrera.
Primero, el problema de la crisis, que lo hemos tratado en encuentros internacionales anteriores pero lamentablemente observamos que todavía existen aproximaciones que hablan de “crisis del neoliberalismo”, de “crisis financiera”. Estas aproximaciones se limitan a culpabilizar una forma de gestión del capitalismo, absolviendo la gestión socialdemócrata, neokeynesiana, el propio sistema capitalista. Estas aproximaciones absolutizan el papel del capital bancario, subestiman el papel de los demás sectores del capital, ignorando la realidad de la fusión del capital industrial con el capital bancario, el papel del capital financiero que es un rasgo característico del capitalismo en su fase superior imperialista actual.
El problema es más profundo y tiene que ver con las leyes de funcionamiento del sistema. La crisis se manifiesta periódicamente en los Estados capitalistas cualquiera que sea la forma de la gestión burguesa.
Los pueblos se están enfrentando la crisis capitalista de sobreproducción, de sobreacumulación de capital cuyas precondiciones se crearon en condiciones de crecimiento de la economía capitalista.
La crisis capitalista que detiene la reproducción ampliada del capital social tiene su base en la contradicción fundamental del sistema, en el carácter social de la producción y la apropiación privada de sus resultados debido a que los medios de producción son propiedad capitalista. Precisamente esto es la fuente de la plusvalía y de la explotación, la fuente de lα anarquía y la desigualdad en el desarrollo que caracterizan al sistema.
El fortalecimiento de los monopolios, la internacionalización de la economía capitalista agudizan la anarquía en el desarrollo, intensifican las contradicciones y conducen a crisis más profundas, a una mayor competencia entre los grandes grupos empresariales y los Estados capitalistas, traen más cerca las guerras imperialistas.
Durante la crisis surgieron problemas que tienen que ver con la lucha de los Partidos Comunistas y del movimiento obrero y popular. Permítanos dar algunos ejemplos:
En Grecia, los gobiernos burgueses liberales y socialdemócratas, con la participación de la izquierda gobernante, han impuesto duras medidas antipopulares. Han firmado memorandos y convenios de préstamo con la UE, el Banco Central Europeo, el Fondo Monetario Internacional pero el ataque contra los derechos de los trabajadores y del pueblo no está exclusivamente relacionado con los memorandos, como sostiene el Partido de la Izquierda Europea y otras fuerzas del oportunismo, para apoyar la “línea antimemorándum” y exonerar en general la estrategia del capital.
La verdad es que las medidas adoptadas han sido incluidas en la estrategia de la Unión Europea, la estrategia de los monopolios, utilizando las reestructuraciones capitalistas desde principios de 1990. El objetivo de esta estrategia es el abaratamiento de la fuerza de trabajo, el fortalecimiento de la competitividad de los monopolios europeos contra sus competidores, sobre todo contra los grandes grupos económicos de las potencias capitalistas emergentes de China, de la India, de Brasil donde el precio de la fuerza de trabajo está a niveles muy bajos.
En este marco, las medidas antipopulares no se aplican solamente en Estados que han firmado un memorándum pero además en muchos otros Estados capitalistas, en Europa y en todo el mundo.
Durante la crisis se intensifica la confrontación sobre las diversas formas de gestión de la economía capitalista.
En Grecia se han formado dos bloques de fuerzas económicas y políticas. Un bloque tiene en su núcleo el gobierno de la ND y del PASOK junto con la UE, que está a favor de una política fiscal dura y el otro bloque tiene en su núcleo SYRIZA, el FMI y EE.UU., que apoyan una política fiscal más relajada con el fin de aumentar la financiación estatal de los monopolios. Estas propuestas de gestión responden a las necesidades de sectores particulares del capital y son parte de una competencia interimperialista más general.
En conclusión, podemos decir que cada forma de gestión burguesa sirve a la rentabilidad de los monopolios a través de la imposición de medidas antipopulares, la intensificación de la explotación de la clase obrera, el deterioro de la situación de los sectores populares.
En base de diferentes formas de gestión burguesa del sistema (liberal o keynesiana), se promueve la reforma del escenario político en Grecia para que la burguesía controle los desarrollos, impida la lucha de clases, interponga todo tipo de barreras en la lucha del KKE y del movimiento clasista. La reforma está expresada a través de la creación de un polo de la centroderecha que tiene como eje el partido liberal de la ND y un polo de la centroizquierda con SYRIZA.
Nuestro partido quiere informar a los partidos comunistas que el Partido de la Izquierda Europea y otras fuerzas oportunistas están tratando de manera planificada distorsionar la realidad y presentar SYRIZA como fuerza a favor del pueblo que lucha por los intereses de los trabajadores contra el capital. La verdad es que SYRIZA, una formación oportunista convertida en un pilar de la gestión socialdemócrata, cuenta con el apoyo de sectores de la burguesía, defiende el capitalismo y la Unión Europea. Es el partido que ha ensalzado la política de Obama como progresista y fomentó el mito de que tras la elección de Hollande en Francia soplaría un nuevo viento para los trabajadores en Europa.
Un elemento de la reforma del sistema político burgués en Grecia es además la organización fascista criminal del “Amanecer Dorado”.
El “Amanecer Dorado” es una creación del capitalismo y cuenta con el apoyo del Estado burgués y de sus mecanismos. Se ha desarrollado con la tolerancia de los partidos burgueses para funcionar como fuerza de represión del capital para atacar al movimiento obrero y popular, contra los comunistas.
Nuestro partido considera que el aislamiento, el aplastamiento del “Amanecer Dorado” es un asunto de la lucha organizada de la clase obrera, de la alianza popular. Esta lucha no se llevará a cabo por los llamados frentes antifascistas, según proponen algunas fuerzas burguesas y oportunistas, sino a través de la lucha que tiene como objetivo la eliminación de las causas que dan lugar al fascismo, el derrocamiento de la explotación capitalista, el conflicto con la UE que tiene como ideología oficial el anticomunismo y promueve la ecuación antihistórica del fascismo con el comunismo.
Segundo, la práctica demuestra que en condiciones de crisis capitalista se están agudizando las contradicciones interimperialistas, los antagonismos para la conquista de nuevos campos de inversión de capitales acumulados, el control de los recursos naturales. En este terreno se forman las causas de los conflictos militares, las intervenciones multiformes, lo que estamos experimentando en la región del Mediterráneo Oriental, del Medio Oriente, del Golfo Pérsico, del Mar Caspio, en muchas regiones del mundo.
El KKE se opone a las guerras imperialistas, lucha contra la implicación de Grecia y ha dejado claro que en todo caso, sea cual sea la forma que tome la participación de Grecia en una guerra imperialista, el KKE debe estar listo para dirigir la organización independiente de la resistencia obrera y popular, para conectarla con la lucha por la derrota de la burguesía nacional y extranjera como invasor.
El KKE debe tomar la iniciativa, en función de las condiciones particulares, para el establecimiento de un frente obrero y popular con la consigna: “El pueblo dará la libertad y la salida del sistema capitalista que, mientras predomina, trae la guerra y la “paz” con la pistola en la cabeza del pueblo”.
Esta posición tiene una importancia particular para el movimiento comunista internacional y protege a los pueblos del atrapamiento por uno u otro sector de la burguesía, por una u otra alianza imperialista. Esto es aun más importante, ya que durante los últimos años están intentando promover la percepción del llamado “mundo multipolar” y plantear dilemas falsos que apuntan a la manipulación de los pueblos y en su implicación en las competencias interimperialistas.
Tercero, la postura de los comunistas y de los pueblos ante el sistema imperialista y las uniones imperialistas es de gran importancia.
Al hablar del imperialismo como fase superior del capitalismo, Lenin hablaba en primer lugar de la base económica del sistema, el dominio de los monopolios. En su obra “El imperialismo, fase superior del capitalismo”, mencionaba que:
Sin haber comprendido las raíces económicas de ese fenómeno, sin haber alcanzado a ver su importancia política y social, es imposible dar el menor paso hacia la solución de las tareas prácticas del movimiento comunista”.
Esta posición es de suma importancia para nuestro análisis.
La Unión Europea no es peligrosa solamente debido al curso de “unificación” (integración), sino además por el hecho que es una unión interestatal imperialista de los monopolios. Tanto la Unión Europea así como las demás uniones que se formaron en Asia o América Latina, así como los BRICS, tienen una base económica determinada, se basan en la cooperación, en la unión de la fuerza de los grandes grupos económicos monopolistas y a pesar de las contradicciones que se manifiestan en sus filas, el criterio básico es su propio interés, el control de los mercados y como consecuencia están en contra de los pueblos y sus intereses.
El imperialismo no es solamente una política exterior agresiva, es el capitalismo en su última fase, en la fase superior; es el sistema en que se incorporan los Estados capitalistas y toman su posición según su fuerza económica, militar y política.
En estas condiciones es muy importante tratar los asuntos de “dependencia” y de “soberanía” sobre una base clasista. Hay que empezar a discutir este tema, debemos ocuparnos de esto porque tiene consecuencias políticas graves; si lo tratamos de manera equivocada eso puede conducir al apoyo de soluciones de gestión y a una política de alianzas con sectores de la burguesía, con fuerzas políticas que defienden el sistema de explotación.
El 19º Congreso del KKE considera que en el marco del desarrollo desigual “el capitalismo en Grecia está en su fase imperialista de desarrollo, en posición intermedia en el sistema imperialista internacional, con fuertes dependencias desiguales de los EE.UU. y la UE”.
El asunto básico es el desarrollo desigual del capitalismo que forma relaciones de dependencia e interdependencia desigual y por esta razón las posiciones que presentan Grecia, así como otros Estados con posición inferior en la pirámide imperialista como Estados ocupados, como colonias, son infundadas.
Por supuesto, mientras la burguesía tiene las riendas del poder, construye relaciones internacionales en función de sus propios intereses y en esta base cede derechos de soberanía. Los conceptos de la “independencia”, de la “soberanía” son conceptos con contenido clasista y deben ser tratados en una dirección que destaca que la clase obrera con su propio poder puede convertirse en el dueño de su país, elegir el camino de desarrollo que corresponde a sus propios intereses y construir relaciones internacionales correspondientes, retirándose de la UE, de la OTAN y de otras uniones imperialistas.
Además, queremos destacar que las colonias como elemento de la trayectoria histórica del capitalismo, han desaparecido. Esto es una realidad innegable. El colonialismo fue derrocado por la lucha de los pueblos y la gran contribución del socialismo. Esta página ha cambiado pero desafortunadamente hoy día se están reviviendo posiciones que presentan las relaciones desiguales de los Estados capitalistas en el sistema imperialista como fenómeno de neo-colonialismo. Los países con un capitalismo monopolista desarrollado, con una burguesía fuerte y un Estado burgués, se caracterizan como nuevas colonias; se adopta pues una etapa intermedia como una forma de gestión burguesa para la solución de estos problemas.
Cuarto, el carácter de nuestra época es una cuestión clave para la elaboración de la estrategia revolucionaria. Los hechos objetivos demuestran que, independientemente del derrocamiento contrarrevolucionario del socialismo en la Unión Soviética y en los demás países socialistas, nuestra época sigue siendo la época de transición del capitalismo al socialismo.
¿Por qué? Porque el capitalismo está podrido, padece de contradicciones insuperables, ha agotado sus límites históricos. La aparición y el desarrollo de los monopolios, de las grandes sociedades anónimas, la aparición y el desarrollo de la clase obrera, la entrada del capitalismo en su fase imperialista, subrayan que han madurado las condiciones materiales que permiten la construcción de una nueva sociedad socialista-comunista. Este es un elemento clave del análisis marxista-leninista de los acontecimientos porque muestra la dirección de la lucha de los Partidos Comunistas que tienen la obligación de prepararse de manera multifacética para responder a la lucha por el socialismo-comunismo. Para contribuir a la maduración del factor subjetivo, a la preparación de la clase obrera como la clase que está en la vanguardia de la sociedad capitalista, para desempeñar un papel principal en la alianza con los sectores populares y reclamar su poder.
La formación de una conciencia política de clase no se puede hacer con las viejas herramientas para administrar el sistema. En la época de transición del capitalismo al socialismo no hay lugar para posiciones políticas que atrapan a la clase obrera en la gestión burguesa a través de la forma de etapas intermedias entre el capitalismo y el socialismo, no hay lugar para posiciones políticas que apoyan la participación en uno u otro gobierno de gestión burguesa que aparece con la denominación de “izquierda” o “progresista”.
El poder será o burgués, es decir capitalista, u obrero. Los medios de producción serán propiedad capitalista o social. Las soluciones en el marco del sistema, a pesar de las intenciones, no sólo no constituyen una forma de acercamiento a la solución socialista sino que favorecen la perpetuación del capitalismo, ganan tiempo, fomentan ilusiones a los trabajadores.
Nuestro partido no subestima en absoluto la experiencia histórica. Toma seriamente en consideración la complejidad de los procesos políticos y sociales.
Estudia los acontecimientos en Chile, así como en Portugal de la década de 1970, estudia la experiencia reciente en Chipre y los acontecimientos en América Latina.
Según este estudio podemos decir, de modo documentado y en base al resultado que ninguna solución de gestión no ha sido confirmada como un camino de transición al socialismo, y no podría haber sido de otra manera. Porque este camino perpetúa la contradicción entre capital y trabajo; no puede impedir las crisis capitalistas, el desempleo, la explotación, porque se mantienen las causas que los generan, porque el criterio de desarrollo es la ganancia capitalista.
La opción de las etapas intermedias viola una posición comúnmente aceptada: la posición de que entre el capitalismo y el socialismo-comunismo no existe un sistema socioeconómico intermedio, un poder político intermedio.
Por supuesto, los comunistas luchan dentro de los parlamentos burgueses para la promoción y defensa de los derechos populares en combinación y con prioridad a la actividad extraparlamentaria, pero eso no tiene ninguna relación con la adopción de la percepción parlamentaria que siembra confusiones que podría surgir una solución a favor del pueblo a través de las instituciones burguesas.
El camino parlamentario, que ha sido ensalzado históricamente por las fuerzas oportunistas, es uno de los factores más significativos de la asimilación de los Partidos Comunistas fuertes, de disminución de las exigencias de los trabajadores.
La historia enseña.
La lógica de las reformas y el rechazo del camino revolucionario, el rechazo de la revolución socialista es un retroceso doloroso y negación del elemento más básico que caracteriza a un partido comunista.
La lucha de clases tiene sus propias leyes que se basan en la contradicción entre capital y trabajo, que tiene un carácter universal y se refiere a todos los Estados capitalistas. La lucha de clases no se limita al desarrollo de luchas para determinar las condiciones de venta de la fuerza de trabajo; se determina por la cuestión de la abolición de la explotación capitalista, de la lucha por la conquista del poder.
El Partido Comunista en cada país tiene la obligación de estudiar la situación específica, el desarrollo del capitalismo, el desarrollo de las ramas y los sectores de la economía, los cambios en la superestructura, la estructura clasista y social para trazar su estrategia revolucionaria. Pero esto es distinto de las posiciones que en el nombre de las particularidades nacionales, cancelan la estrategia revolucionaria y sustituyen la lucha por el socialismo con soluciones gubernamentales y una política de alianzas que corresponden a la gestión burguesa.
Abordar el socialismo simplemente como una posición declarada causa un gran daño. Subestima el propio objetivo estratégico, el objetivo que determina la táctica, la postura general de los Partidos Comunistas, el trabajo en el movimiento obrero y popular, la política de alianzas.
El “Eurocomunismo” y las demás corrientes oportunistas en sus declaraciones programáticas se referían al socialismo pero su línea política negaba el camino revolucionario. En nombre de las particularidades nacionales luchaban contra las leyes de la revolución y la construcción socialista. En las obras de Carillo y Berlinguer aparece el término socialismo privado de su esencia: sin el poder obrero, la dictadura del proletariado, sin la socialización de los medios de producción y la planificación central. Hablaban de la reforma, de la democratización del Estado burgués, de la dictadura de los monopolios, fomentaban ilusiones acerca de soluciones a favor del pueblo a través del camino parlamentario, a través del gobierno burgués, la alianza con la socialdemocracia.
Hoy día, han aparecido plataformas oportunistas, igualmente peligrosas como el “Eurocomunismo”, que se oponen al socialismo científico como es el “socialismo de mercado”, el “socialismo del siglo 21”. Se habla de una “economía social”, se busca la utopía de un capitalismo humanizado. En algunos casos en el nombre de la “globalización” se pretende disminuir o rechazar la lucha de clases a nivel nacional que tiene importancia significativa.
En todo caso, el frente contra el oportunismo es un elemento de la confrontación con el sistema capitalista, con el imperialismo, y la tolerancia o el retroceso tienen un efecto corrosivo a expensas del movimiento comunista y de su perspectiva.
El llamado Partido de la Izquierda Europea está formando redes en todo el mundo con la financiación de la UE causando un gran daño al movimiento comunista; es un vehículo que promueve la estrategia de la UE en el movimiento obrero, que está indisolublemente ligado con la socialdemocracia y debe ser tratado de una manera ideológica y política estricta.
Sus fuerzas principales celebraron el derrocamiento del socialismo y en cuanto al anticomunismo se identifican con todo tipo de fuerzas reaccionarias y burguesas en el nombre del “anti-estalinismo”.
En conclusión, podemos decir que el contenido clasista, y por lo tanto, el contenido actual de la lucha ideológica, política y de masas en estos días está determinado por la ruptura y el conflicto con los monopolios y el sistema capitalista, con las organizaciones imperialistas. Está determinado por la organización de la clase obrera en los centros de trabajo, la formación de la alianza con los sectores populares, la preparación multifacética por el derrocamiento del capitalismo, por la sociedad socialista-comunista, por la abolición de la explotación del hombre por el hombre.
Debemos reflexionar sobre el hecho de que Marx y Engels en su época, en la época de las revoluciones burguesas, hablaban de la lucha ideológica y política independiente de la clase obrera. Debemos tomar en cuenta su estudio profundo de la experiencia de la Comuna de París de 1871 y que hablaban de la necesidad del poder obrero, la destrucción del Estado burgués.
Debemos reflexionar sobre la experiencia de la Gran Revolución Socialista de 1917 y contribuir para adaptar las direcciones programáticas de los Partidos Comunistas, su estrategia a los requisitos de nuestra época.
El imperialismo es la antesala de la revolución social del proletariado”, destacaba Lenin.
La situación revolucionaria se estableció después de la Primera Guerra Mundial en Alemania, en Hungría, en Eslovaquia, en Italia. En 1944 la situación revolucionaria se estableció en Grecia, pero esta posibilidad no se transformó en realidad.
El factor crucial para librar una batalla decisiva es la pronta preparación de los Partidos Comunistas y de la clase obrera para las duras confrontaciones clasistas que corresponden a las necesidades de nuestra época.
El carácter democrático burgués de la revolución correspondía al período del derrocamiento del feudalismo, cuando la burguesía era una clase revolucionaria. Ahora, el capitalismo ha sustituido el feudalismo, la contradicción básica entre capital y trabajo se está agudizando.
En el programa del KKE, que fue aprobado por unanimidad en el recién 19º Congreso, se destaca que: “El pueblo griego se liberará de las cadenas de la explotación capitalista y de las uniones imperialistas cuando la clase obrera con sus aliados lleve a cabo la revolución socialista y avance a la construcción del socialismo-comunismo.
El objetivo estratégico del KKE es la conquista del poder obrero revolucionario, es decir, la dictadura del proletariado, para la construcción socialista como fase inmadura de la sociedad comunista.
El cambio revolucionario en Grecia será socialista.”
Las fuerzas motrices de la revolución socialista serán la clase obrera como fuerza dirigente, los semiproletarios, los sectores populares oprimidos de los trabajadores autónomos en la ciudad, el campesinado pobre que se ven negativamente afectados por los monopolios.
En el programa del KKE se analiza la cuestión de los factores objetivos que pueden llevar a una situación revolucionaria (los de abajo no quieren vivir como antes, los de arriba no pueden gobernar como antes). Se da un énfasis particular en la profundización de la crisis capitalista y la implicación de Grecia en una guerra imperialista; se traza el camino para la preparación del Partido y del movimiento obrero y popular.
El KKE y el PAME juegan un papel dirigente en la lucha de clases y tienen una contribución significativa al desarrollo de decenas de movilizaciones y huelgas y varias otras luchas. Sin embargo, cabe destacar que el movimiento obrero y popular no estaba bien preparado y organizado para hacer frente a la agresividad del capital en las condiciones de la crisis capitalista. La correlación de fuerzas negativa, la influencia del sindicalismo pactista y amarrillo, el papel del oportunismo, de la socialdemocracia, de la aristocracia obrera, que apoyan la estrategia del capital, son factores cruciales.
Hoy día, en condiciones de situación no revolucionaria nuestro partido da prioridad:
Al reagrupamiento del movimiento obrero para que sea capaz de satisfacer las necesidades de la lucha de clases, para que la clase obrera cumpla con su papel como la clase de vanguardia en la sociedad, como vehículo del cambio revolucionario.
El reagrupamiento del movimiento obrero significa sindicatos fuertes, masivos que luchen en dirección clasista, que se apoyen a los obreros, los trabajadores jóvenes, las mujeres, los inmigrantes, con procesos colectivos que aseguren la participación en la toma y la aplicación de las decisiones. El fortalecimiento del PAME, de la agrupación clasista en el movimiento obrero, el cambio de la correlación de fuerzas a expensas de las fuerzas del reformismo, del oportunismo, del sindicalismo pactista y amarrillo, que son vehículos del diálogo social.
Organizaciones partidistas fuertes en las fábricas, en las empresas de importancia estratégica.
El movimiento obrero debe luchar por cada problema de la clase obrera de modo combativo y organizado, teniendo como criterio las necesidades actuales, consiguiendo una orientación de enfrentamiento con las fuerzas del capital por el derrocamiento de la explotación capitalista, logrando un alto nivel de unidad de clase.
La clase obrera con su postura de vanguardia debe ser el protagonista en la construcción de la alianza social que responde a la cuestión cómo se organizará la lucha por la confrontación de las medidas antilaborales y antiobreras bárbaras, cómo se organizará el contraataque popular.
La Alianza Popular expresa los intereses de la clase obrera, de los semiproletarios, de los trabajadores autónomos y de los campesinos pobres, de los jóvenes y de las mujeres de sectores obreros y populares en la lucha contra los monopolios y la propiedad capitalista, contra la integración del país en las uniones imperialistas. La Alianza Popular es social y tiene características de movimiento, en una línea de ruptura y derrocamiento.
Hoy día, se está formando en la base de la lucha común del PAME, la agrupación clasista en el movimiento obrero, PASY en los campesinos, PASEVE en los trabajadores autónomos, MAS en los estudiantes, OGE en las mujeres.
Lucha por los salarios y las pensiones, por un sistema de salud, bienestar y educación exclusivamente público y gratuito, por todos los problemas obreros y populares.
Defiende la opinión de que la lucha por una salida de la crisis favorable al pueblo es inextricablemente ligada con la retirada de la UE, la cancelación unilateral de la deuda pública.
La lucha por la retirada de la UE está ligada a la lucha contra el poder de los monopolios y la lucha de la clase obrera y de sus aliados por el poder obrero y popular.
La Alianza Popular adopta la socialización de los medios de producción concentrados, la planificación central, el control obrero y social.
El proceso de agrupar a la mayoría de la clase obrera con el KKE y de atraer a sectores avanzados de las capas populares tendrá varias fases. El movimiento obrero, el movimiento de los trabajadores autónomos en las ciudades y de los campesinos y la forma de expresión de su alianza, de la alianza popular, con objetivos antimonopolistas-anticapitalistas, con la actividad avanzada de las fuerzas del KKE en condiciones no revolucionarias, son la primera forma para la creación del frente obrero revolucionario en condiciones revolucionarias.
En condiciones de situación revolucionaria, el frente obrero-popular revolucionario con todas las formas de actividad puede convertirse en el centro del levantamiento popular por el derrocamiento de la dictadura de la burguesía, para que prevalezcan las instituciones revolucionarias que toman en sus manos la nueva organización de la sociedad, el establecimiento del poder obrero revolucionario que tiene como base la unidad de producción, los servicios sociales, la unidad de administración, la cooperativa de producción.
Bajo la responsabilidad del poder obrero:
Se socializan los medios de producción en la industria, en la energía, en el abastecimiento de agua, en las telecomunicaciones, en las construcciones, en las reparaciones, en los medios de transporte público, en el comercio mayorista y minorista, en el comercio de importación y exportación, en la infraestructura de turismo y de restauración.
Se socializa la tierra, los cultivos agrícolas capitalistas.
Se elimina la propiedad privada y la actividad económica en la educación, en la sanidad, el bienestar, la cultura y los deportes, en los medios de comunicación masivos. Se organizan exclusivamente como servicios sociales.
Se desarrollan unidades de producción estatales para la producción y el procesamiento de productos agrícolas.
Se promueve la cooperativa de producción agrícola.
La planificación central incorpora la fuerza de trabajo, los medios de producción, las materias primas e industriales y otros materiales, en la organización de la producción, de los servicios sociales y administrativos. Es una relación de producción y distribución capitalista que vincula a los trabajadores con los medios de producción, los organismos socialistas.
El derrocamiento del socialismo ha sido un golpe duro al movimiento comunista y las causas del derrocamiento nos enseñan que el respeto esencial a las leyes científicas de la construcción socialista, la observancia de los principios revolucionarios de creación y funcionamiento de los Partidos Comunistas, la vigilancia ideológica y política para la prevención de errores y desviaciones oportunistas. Este es un deber de gran importancia. Pero la contrarrevolución no puede ensombrecer la contribución histórica insustituible del socialismo que fue construido en el siglo 20, al progreso social. La postura de cada partido comunista se juzga sobre el asunto de la defensa del socialismo contra los ataques calumniosos de las fuerzas burguesas y oportunistas.
Estimados camaradas:
El KKE, que asumió la responsabilidad de la organización de los encuentros internacionales después de la contrarrevolución, continuará su esfuerzo por la acción conjunta y la formación de una estrategia revolucionaria unificada del movimiento comunista, a pesar de las dificultades.
Continuará contribuyendo a los Encuentros Internacionales de los Partidos Comunistas insistiendo en la preservación de su carácter comunista y en oposición con opiniones o planes que apoyan la transformación de los encuentros en un espacio de la “izquierda”.
Nuestro partido se opone decisivamente a la transformación del Grupo de Trabajo en “centro de dirección”, directa o indirectamente, y rechaza la adopción de posiciones que violan los principios comunistas probados, presentando posiciones que conducen al apoyo de la gestión burguesa.
El KKE, como siempre, dedica sus fuerzas para la coordinación de la lucha de los Partidos Comunistas en Europa y considera que la Iniciativa de Partidos Comunistas y Obreros por el estudio y la investigación de asuntos europeos, por el fortalecimiento de la lucha contra la UE imperialista es un gran logro.
En condiciones de crisis del movimiento comunista, nuestro partido apoya la idea de la creación de un polo Marxista-Leninista distintivo y apoya el esfuerzo de la “Revista Comunista Internacional” en que participan las revistas de 11 Partidos Comunistas.